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Equipos de trabajo en proyectos de construcción

Santiago de Chile, 2011

RESUMEN 

Los equipos de trabajo han sido estudiados como un importante determinante del éxito corporativo. Las investigaciones han mostrado que la interdependencia cumple un papel moderador de la relación entre los procesos de estos equipos y su desempeño. En el caso de los proyectos de construcción, la interdependencia se propone en este planteamiento metodológico como moderadora de la relación entre las variables de coordinación, comunicación, cohesión y el desempeño de los equipos de trabajo. Este artículo presenta una propuesta teórica al respecto que establece un punto de partido para el desarrollo de investigaciones empíricas en el tema.

ABSTRACT 

Work teams have long been studied as an important determinant of corporate success. Prior research evidence shows that within-team interdependence moderates the process-performance relationship. In construction project teams case, interdependence is proposed as moderator of the relationship between coordination, communication, cohesion and performance. This article presents a theoretical proposal that establishes a starting point for the development of empirical research on the subject.

PALABRAS CLAVE: EMPRESAS CONSTRUCTORAS, EQUIPOS DE TRABAJO,  INTERDEPENDENCIA, DESEMPEÑO, COORDINACIÓN, COMUNICACIÓN, COHESIÓN

INTRODUCCIÓN

La industria de la construcción se desempeña a través de proyectos (Campero & Alarcón, 2003). Cada proyecto necesita de personas que hagan posible su realización. Estas personas se relacionan entre sí, formando equipos de trabajo (ET) (Fong & Lung, 2007). Con el advenimiento en el siglo XVIII de la revolución industrial, la idea del incremento de la productividad lograda a partir del trabajo coordinado, dominó la ideología de las organizaciones económicas que se establecieron a partir de ese momento. Sin embargo, mucho antes de que estas ideas surgieran en Europa, en la construcción, como en otras organizaciones sociales (i.e., gobierno, ejército, iglesia) la noción de ET se había acuñado desde siglos atrás. ¿Cómo se estudia el desempeño de ET dedicados al desarrollo de proyectos de construcción? es el cuestionamiento general que soporta la propuesta teórica de este artículo.
La preocupación de ¿por qué existen los ET? y ¿cómo funcionan? ha captado la atención de académicos provenientes de diferentes campos; especialmente los de las ciencias sociales aplicadas, como la administración. No obstante, ha surgido el interés por abordar estos cuestionamientos por áreas más especializadas, con paradigmas particulares. Actualmente, la gestión de la construcción (GC) es una de estas áreas, en la que se ha avanzado teórica y empíricamente sobre el tema. Sin embargo, el campo de la administración, y en especial, el del comportamiento organizacional (CO) presenta los desarrollos más maduros frente al estudio de los ET (Robbins, 2004). En este artículo, la postura académica que se propone se ubica en el intercepto entre el CO y la perspectiva que ofrece la GC frente al tema en cuestión.
En la última década, el estudio del funcionamiento ET se ha incrementado sustancialmente (Mathieu, Maynard, Rapp, & Gilson, 2008). Gran cantidad de meta-análisis y revisiones de la literatura se han publicado al respecto (Cohen & Bailey, 1997; Ilgen, Hollenbeck, Johnson, & Jundt, 2005; Kozlowski & Bell, 2003; Mathieu et al., 2008). Existe evidencia empírica que muestra que la relación entre el desempeño de los ET y el de las organizaciones es significativa (Mathieu et al., 2008). La fortaleza de esta relación es directamente proporcional a la cercanía de los ET con las capas jerárquicas más altas de las empresas (Barrick, Bradley, Kristof-Brown, & Colbert, 2007); esta relación funciona de la misma forma en las proyectos de construcción (Fong & Lung, 2007). 
Existe un progreso técnico considerable en cuanto a los instrumentos metodológicos para el estudio de los ET (Barrick et al., 2007; Ilgen et al., 2005). Evidencia de esto ha sido el progresado alcanzado en las técnicas  analíticas de multinivel (Colbert, Kristof-Broiatn, Bradley, & Barrick, 2008; Kozlowski & Bell, 2003),  el desarrollado de modelos computarizados que simulan ambientes de trabajo, y la teoría de redes sociales que ha permitido el análisis de equipos cada vez más complejos (Colbert et al., 2008; McGrath, Arrow, & Berdahl, 2000). Estos desarrollos han contribuido a mejorar el entendimiento del funcionamiento de los ET. Sin embargo, el conocimiento alcanzado sobre sus procesos internos todavía evidencia vacíos teóricos y empíricos sin resolver (Barrick et al., 2007; Simsek, Veiga, Lubatkin, & Dino, 2005) . Uno de los más importantes, es la escaza comprensión de las variables que moderan el desempeño de estos equipos (Barrick et al., 2007; Kozlowski & Bell, 2003), además, existe un nivel alto de desintegración en los conceptos en cuanto a los antecedentes del desempeño en pequeños equipos.
Estos avances muestran un considerable desarrollo de las técnicas para el estudio de los ET. Estas herramientas se han implementando en el estudio de algunas variables que median o moderan la relación entre los procesos y el desempeño de los ET. La interdependencia, cohesión, coordinación han sido las variables más estudiadas en el estudio de esta relación por parte del CO (Robbins, 2004). En el caso de la GC, la motivación, comunicación, interdependencia y coordinación han sido las variables destacadas en la literatura sobre la cuestión (Bygballe, Jahre, & Sward, 2010; Campero & Alarcón, 2003; Fong & Lung, 2007; Kumaraswamy, Ling, Rahman, & Phng, 2005). Sobre la descripción y operacionalización de estas variables se dedicaran las secciones que a continuación se presentan.
El presente artículo esta organizado en cuatro secciones. Primero, se presentan los antecedente teóricos frente al estudio de los ET; segundo, se definen cada una de las variables que explican el desempeño de los ET; tercero, se hace una propuesta teórica para el estudio de ET que desarrollan proyectos de construcción; por último, se presentan las conclusiones que resumen los aportes logrados en esta propuesta teórica. 

ANTECEDENTES TEÓRICOS 

Desde mediados del siglo XX, el estudio del desempeño de los ET se ha soportado sobre el modelo de entradas-procesos-salidas (EPS) (Mathieu et al., 2008). La Figura 1 muestre una representación de este modelo. En este, las entradas describen los factores que permiten y limitan la interacción de los miembros del equipo.  Esto incluye las características individuales (i.e., competencias, personalidad), las entradas a nivel del equipo (i.e., estructura de las tareas, influencias externas del equipo), y las entradas a nivel organizacional (i.e., características del diseño organizacional, complejidad del entorno). Estas entradas se combinan para impulsar los procesos, que direccionan las interacciones entre individuos hacia el cumplimiento de actividades que posteriormente se convierten en salidas (Mathieu et al., 2008).  
En el estudio de los ET que desarrollan proyectos de construcción, el modelo EPS ha predominado de igual forma en el campo académico y práctico. En este último el modelo del Project Management Institute ha jugado un papel divulgativo, y de carácter consultivo, considerable (PMI, 2008). La Figura 2 representa un modelo típico de EPS de un proyecto de construcción. En este las entradas se combinan impulsando los procesos a través de las etapas del proyecto de construcción (i.e., concepción, factibilidad, diseño, construcción) y las salidas se convierten en el valor transferido al cliente.
El modelo EPS ha servido como una guía valiosa para los investigadores en las últimas décadas (Mathieu et al., 2008). Sin embargo, ha sido modificado y extendido recientemente. La mayoría de adaptaciones han estado dirigidas hacia la contextualización del modelo, en el énfasis temporal y los descubrimientos de aspectos que extienden el concepto de procesos. Estos avances han confluido en la conceptualización del modelo entradas–mediadores–salidas (EMS). La Figura 3 es una representación adaptada del modelo EMS (Mathieu et al., 2008) En este las entradas aparecen anidadas partiendo de su núcleo, los miembros del equipo, posteriormente en el contexto del equipo y la organización. Los mediadores contienen los procesos y los estados emergentes. Estos últimos se definen como los factores cognitivos, motivacionales y afectivos que explican el estado de un equipo (i.e., cohesión, confianza, empoderamiento) (Mathieu et al., 2008). Las salidas del modelo EMS comprenden el desempeño en los niveles individual, grupal y organizacional (criterios múltiples). La forma en que funciona el EMS no representa un flujo unidireccional (de las entradas hacia las salidas) sino que permite explicar los comportamientos iterativos (bidireccionales) propios del funcionamiento real de los equipos.
Hasta donde conocemos, el modelo EMS no ha sido utilizado como herramienta de investigación en el campo de la GC. Este artículo tiene como propósito llamar la atención sobre este modelo, sentando las bases para el desarrollo de investigaciones futuras que aborden el tema de ET que interactúan dentro de los  proyectos de construcción. 
    
Figura 1 – Modelo tradicional de entradas–procesos–salidas (EPS)


Figura 2 – Modelo tradicional de entradas–procesos–salidas de un proyecto de construcción típico


El estudio del modelo EMS ha sido abordado a partir de cada uno de sus componentes. Estos toman el carácter de variables que luego, en el caso de estudios empíricos, son operacionalizadas en los análisis estadísticos que deban realizarse. Por tal motivo, en esta propuesta teórica se ha preferido este forma de análisis, haciendo una exposición de las variables que consideramos puedan ofrecen un marco teórico para el estudio de ET de proyectos de construcción. Estas variables son: la interdependencia, la cohesión, la coordinación y la coordinación. Se ha excluido de este conjunto de variables la motivación, que aunque central para el estudio del campo de CO, no ha sido estudiado consistentemente a nivel grupal (Mathieu et al., 2008). Queda a criterios de los académicos incluir esta variable en futuras investigaciones.

Figura 3 – Modelo de entradas – mediadores – salidas (EMS)


Los estudios sobre las variables de interdependencia, cohesión, coordinación y desempeño han dominado el estudio sobre ET. La interdependencia es una característica definitiva de los ET y una importante condición de contingencia que modera el desempeño (Barrick et al., 2007; Ilgen et al., 2005). Las investigaciones sobre equipos sugieren que esta variable modera la relación entre sus procesos y su desempeño (Barrick et al., 2007; Beal, Cohen, Burke, & McLendon, 2003; Stanley M. Gully, Devine, & Whitney, 1995; S. M. Gully, Incalcaterra, Joshi, & Beaubien, 2002). Barrick et al. (2007), avanzaron considerablemente en este aspecto, al estudiar empíricamente un tipo particular de ET, los equipos de la alta gerencia (EAG). En estos la interdependencia también cumple un rol moderador entre los procesos y el desempeño. 
El estudio de Barrick et al. (2007) fue un avance significativo en el estudio de la interdependencia en los ET. Sus resultados plantean nuevos retos en el estudio de estos equipos. Estos sugieren ahondar los estudios sobre cuestiones que aún evidencia un vacío teórico en el tema. Sobre esto, existen dos aspectos que merecen ser desarrollados. El primero, consiste en la necesidad de desarrollar estudios empíricos sobre los antecedentes de la interdependencia. En Barrick et al. (2007) se exponen resultados que soportan el rol moderador de la interdependencia al interior de los ET, pero no estudian los factores que anteceden a esta variable. Segundo, sus resultados son aún limitados, ya que la muestra de organizaciones analizada  representan exclusivamente un solo sector empresarial, el credit union industry. Este aspecto le ha restado potencial de generalización a sus resultados (Barrick et al., 2007). 
Las empresas constructoras (EC) que contienen a los ET que desarrollan proyectos de construcción (Campero & Alarcón, 2003), poseen características claves para el estudio de la interacción de ET, debido a los siguientes tres aspectos. Primero, contrario a la visión anacrónica, en donde estas empresas se perciben como atrasadas en términos gerenciales, la realidad muestra todo lo contrario (Colli & Rose, 2007). Las EC contribuyen de forma significativa a las economías mundiales, en el caso latinoamericano, su aporte al PIB supera en promedio el 7% (Fernández, 2010). Segundo, las EC, al igual que las empresas del credit union industry norteamericanas estudias por Barrick et al. (2007), tiene una considerable dependencia de los resultados de los procesos al interior de los ET (Ensley & Pearson, 2005). Tercero, los ET con un alto grado de cohesión e interdependencia presentan mejores desempeños, comparados con aquellos que tiene un bajo nivel de estas variables (Barrick et al., 2007; Ensley & Pearson, 2005). En las EC es evidente que sus ET son en promedio más cohesionados e interdependientes que en otro tipo de empresas (Ensley & Pearson, 2005). Se espera entonces, que en futuros estudios empíricos se encuentre un nivel de significancia alta en la relación entre los procesos y su desempeño de los ET de proyectos de construcción. 

CONSTRUCTO DE BEHAVIORAL INTEGRATION

Los principales estudios sobre los procesos al interior de los ET de las dos últimas décadas, se han soportado teóricamente sobre el constructo de behavioral integration (BI) (Barrick et al., 2007; Hambrick, 1994; Simsek et al., 2005). Este constructo se apoya en los conceptos de intercambio de información, comportamientos colaborativos, toma de decisiones en conjunto e  interdependencia (Barrick et al., 2007). El BI captura los aspectos sobresalientes de los procesos grupales, concentrándose en las tendencias de comportamiento, refiriéndose al grado en el cual los miembros del equipo intercambian información e interactúan colectivamente (Hambrick, 1994; Magni, Proserpio, Hoegl, & Provera, 2009). La relevancia del constructo ha sido empíricamente demostrada en el sentido de explicar las características críticas y los cambios inesperados y su repercusión al interior de los ET (Carmeli & Shteigman, 2010; Magni et al., 2009). Este constructo representa a nivel grupal, las condiciones complejas y dinámicas del funcionamiento al interior de los ET (Magni et al., 2009). Considerando el grado de validez teórica y empírica que ha alcanzado el constructo del BI en lo que respecta al estudio de los ET, el presente estudio se soporta conceptualmente en este constructo. 

VARIABLES QUE EXPLICAN EL DESEMPEÑO DE LOS EQUIPOS DE TRABAJO
LA COHESIÓN COMO UN ESTADO EMERGENTE 
La cohesión es un estado psicológico y afectivo que refleja el compromiso compartido, la atracción y el orgullo del equipo que emerge de las experiencias e interacciones entre los miembros (Barrick et al., 2007).  La cohesión es un importante indicador del vínculo entre los miembros, el cual influye en la ejecución del trabajo y sus resultados (Barrick et al., 2007; Beal et al., 2003; Stanley M. Gully et al., 1995). Existe una considerable evidencia empírica que relaciona a la cohesión con el desempeño de los ET (Barrick et al., 2007). Sin embargo, se ha encontrado que la interdependencia puede cambiar la magnitud de la relación entre la cohesión y el desempeño de los equipos en general (Barrick et al., 2007; Beal et al., 2003; Stanley M. Gully et al., 1995).
La cohesión juega un papel clave para entender los procesos de los ET y su desempeño en las EC. Es frecuente que la relación entre los miembros de un ET que conviven en un proyectos de construcción, evidencien mayores niveles de cohesión, comparados con aquellos ET que pertenecen a organizaciones con otra forma en de funcionamiento (Ensley & Pearson, 2005). Estos ET que pertenecen a una EC pueden crear un ambiente en donde los miembros presentan indicadores altos de entendimiento tácito, comparten valores y entendimientos comunes, de tal forma, que incrementan los niveles de cohesión (Ensley & Pearson, 2005). Adicionalmente, estos equipos pueden presentar niveles altos de confianza y afinidad entre los miembros, que incrementan el desempeño de las EC (Ensley & Pearson, 2005). De esta forma, existe un considerable soporte empírico, que permite a esta propuesta teórica formular a la cohesión como un estado emergente, que explica el aumento en el nivel de significancia en su relación con el desempeño del ET y la EC.

LA COORDINACIÓN Y LA COMUNICACIÓN COMO PROCESOS

La coordinación es una variable que ha sido estudiada como un antecedente del desempeño de los equipos (Mathieu et al., 2008). Marks et al. (2001) creó una taxonomía que clasifica los diferentes tipos de procesos (Marks, Mathieu, & Zaccaro, 2001; Mathieu et al., 2008). La comunicación fue clasificada como un proceso de acción. Este tipo de proceso conlleva al desarrollo efectivo de las actividades de los equipos (Mathieu et al., 2008). Existe una gran cantidad de estudios empíricos que han revelado la importancia de este proceso (Mathieu et al., 2008). Por otro lado, la comunicación y la coordinación cumplen un papel crítico como antecesoras del desempeño; a su vez que la coordinación del equipo afectan significativamente la forma como los equipos resuelven sus conflictos (Tesluk & Mathieu, 1999). Recientemente, el proceso de coordinación al interior de los ET ha evolucionado en el constructo de coordinación inter-funcional (CIF) (Auh & Menguc, 2005). Este constructo es definido como la integración y colaboración de varías áreas funcionales de una organización a través de sus gerentes (Narver & Slater, 1990). Este explica cómo los niveles altos de comunicación, coordinación, cohesión y colaboración, pueden contribuir a mejores desempeños de los ET (Auh & Menguc, 2005). 

LA INTERDEPENDENCIA AL INTERIOR DE LOS EQUIPOS

La interdependencia ha sido incorporada en los modelos que estudian el funcionamiento al interior de los ET a partir de Barrick et al. (2007). La interdependencia es el grado en el cual las características contextuales externas a un individuo y a su comportamiento (i.e., tareas y resultados) definen la relación entre las entidades como un colectivo, de manera que una entidad debe afectar y es afectada por las otras (Barrick et al., 2007; Campion, Papper, & Medsker, 1996). Esta definición implica que un equipo es en realidad un equipo, cuando presenta altos niveles de interdependencia, ya que determina el grado en el cual los miembros necesitan confiar entre ellos para completar los proyectos y satisfacer las necesidades de los miembros (Barrick et al., 2007; Campion et al., 1996; Kozlowski & Bell, 2003). Dado lo anterior, un equipo en una situación de baja interdependencia es comúnmente llamado simplemente un grupo de trabajo (Barrick et al., 2007). 
Existen dos concepciones respecto a las características de la interdependencia al interior de los equipos, estas son: las estructurales y psicológicas (Barrick et al., 2007; Thompson, 1967). En la concepción estructural, el nivel de interdependencia varía de acuerdo a la naturaleza de las tareas del equipo o los requerimientos tecnológicos (Barrick et al., 2007; Thompson, 1967). En la concepción psicológica, la interdependencia inicia con las tareas requeridas, pero se extienden a la demanda social para trabajar juntos y alcanzar los resultados colectivos, como las metas y las recompensas (Barrick et al., 2007; McGrath et al., 2000). En las EC se evidencian las características estructurales y psicológicas de la interdependencia como una variable moderadora. Mathieu et al. (2008) propone que la interdependencia puede conceptualizarse como una entrada o un mediador del modelo que explica el funcionamiento de los ET.

EL DESEMPEÑO DEL EQUIPO DE TRABAJO

Existe un considerable desarrollo teórico y empírico que ha incorporado el desempeño de los ET como una variable de interés, debido a que se ha argumentado largamente que la definición de ET es aquel que produce algo útil para la organización (Mathieu et al., 2008). Para este estudio se ha considerado dos categorías de desempeño: a nivel organizacional y a nivel de equipo. En el caso de los ET de nivel gerencial, existe una relación muy cercana entre sus resultados y los de la organización (Mathieu et al., 2008). En este sentido, Barrick et al. (2007) encontraron evidencia empírica que soporta esta cercana relación. Para el caso EC, existe estudios empíricos que soportan los modelos en donde los resultados de los ET están fuertemente correlacionados con los desempeños de las EC.

PROPUESTA TEÓRICA

Una vez se han expuesto los antecedentes teóricos sobre las variables que influyen en el desempeño de los ET, en esta sección se plantearán cuatro proposiciones que tienen como propósito el desarrollo de un marco conceptual para el estudio de ET en proyectos de construcción. Este está soportado sobre cada uno de los componentes (entradas, mediadores, salidas) del modelo EMS (ver Figura 3). No obstante, se proponen hacer tres modificaciones a este modelo. Primero, las entradas se definen como el flujo de actividades que debe realizar el ET a través de las etapas del proyecto de construcción. Segundo, los mediadores se componen de los procesos de coordinación y comunicación, y del estado emergente de la cohesión. Estos mediadores se proponen agrupados en el constructo de CIF. Tercero, la interdependencia no hace parte estricta de un componente particular del EMS. Se incluye en el modelo como una variable moderadora de la relación entre los mediadores y las salidas. Estas últimas están definidas como el desempeño del ET. 
Consistentes con las recomendaciones de Barrick et al (2007), se propone incluir en el modelo los antecedentes de la interdependencia que estos proponen; estos son: el tamaño de la organización a la que pertenece el ET, el tipo de liderazgo al interior del ET, el tamaño del equipo y el grado de importancia que tiene el desempeño del ET para la organización. La Figura 4 representa el modelo EMS modificado que se propone para el estudio de los ET de los proyectos de construcción. Esta propuesta supone un sentido bidireccional del flujo de actividades (entradas). En este aspecto, el flujo principal es representado por la flecha continua, y con flechas punteadas posibles efectos iterativos. Es así como el desempeño del ET puede influir en las características de las actividades que fluyen desde el primer ciclo y hasta finalizar el proyecto, puede influir sobre las características organizacionales, de tipo de liderazgo, tamaño del ET y grado de importancia de sus decisiones.

A continuación se presentan cuatro proposiciones que en conjunto representan la propuesta teórica de este artículo:
Proposición 1. Las entradas al modelo que explica el desempeño de los ET se componen del flujo de actividades del proyecto de construcción.
Proposición 2. Los procesos de coordinación y comunicación, y el estado emergente de la cohesión está relacionado positivamente con el desempeño del ET.
Proposición 3. El tamaño de la organización a la que pertenece el ET, el tipo de liderazgo al interior del ET, el tamaño del equipo y el grado de importancia que tiene el desempeño del ET para la organización son variables que anteceden al grado de interdependencia que tiene un ET de un proyecto de construcción.
Proposición 4. La interdependencia modera la relación entre los procesos de coordinación, comunicación, la cohesión y el desempeño de los ET.

Figura 4 – Modelo de entradas–mediadores–salidas modificado


PROPUESTA DE OPERACIONALIZACIÓN DE LAS VARIABLES DEL MODELO

El estudio del desempeño de un ET supone el cumplimiento de los siguientes requisitos: 1) el objeto de estudio, en este caso el ET, debe cumplir con la definición de equipo de esta propuesta teórica; 2) el periodo de tiempo en el que se captará información del ET debe corresponder como mínimo al tiempo de duración de una etapa completa del proyecto; 3) durante este período el número de miembros del equipo debe mantenerse estable; 4) la información obtenida del ET debe ser contrasta al interior del equipo y confrontarse con información oficial suministrada por la empresa constructora.
A continuación se realiza una propuesta de operacionalización de las variables del modelo para el estudio de los ET. Se advierte, que se debe revisar las condiciones particulares de cada proyecto y su efecto sobre el ET, lo que puede llevar a variaciones con respecto a esta propuesta. 
Se propone que las variables que anteceden a la interdependencia se obtengan siguiendo el siguiente procedimiento, que se aplicará a un ET previamente establecido. El tamaño organizacional deberá medirse a partir de un indicador financiero, se recomienda el ROA. El tipo de liderazgo deberá seleccionarse a partir del desempeño observado en el ET, el cual solo será posible a través de la observación extendida en el tiempo. Esta variable deberá categorizarse de modo que pueda ser introducida en un modelo de regresión lineal que establezca la relación de las variables en cuestión. El tamaño del equipo se puede medir directamente de acuerdo al número de miembros que lo componen. El grado de importancia del desempeño del ET en la organización se puede medir a través de una escala Likert que represente adecuadamente los grados distinguibles de importancia del ET.
La interdependencia al interior del ET debe medirse por medio de 12 ítems (Barrick et al., 2007; Campion et al., 1996). Deber revisarse la fiabilidad de la escala a partir del α de Cronbach. Las medidas de esta variable se obtendrán a partir de encuestas diligenciadas por los miembros del ET. Ejemplos de preguntas para la escala utilizada es las siguientes: ¿Realiza con frecuencia actividades que no están relacionadas con las metas propuestas por el líder del ET?, dentro del ET al que pertenece ¿el desempeño de las tareas se hace de forma independiente entre sus miembros? Se deberá revisar la posibilidad de agregar los resultados individuales de los miembros de los ET para analizar los resultados a nivel de equipo. 
Las variables de coordinación, comunicación, colaboración y cohesión se medirán en conjunto a partir del constructo de CIF. Sin embargo, se deberá revisar a partir de un análisis factorial, la fiabilidad de realizar esta agrupación. El CIF se medirá con una escala Likert de 5 ítems (1 para fuertemente en desacuerdo; 5 para fuertemente de acuerdo) (Auh & Menguc, 2005; Ensley & Pearson, 2005). Ejemplos de afirmaciones que supondrán una calificación de 1 a 5 por parte de los miembros de los ET, son las siguientes: “Los miembros de este ET están orgullos de intercambiar información acerca de las actividades oficiales de la organización”, “Los miembros de este equipo colaboran recíprocamente para desarrollar sus actividades”,  “Me siento orgulloso de pertenecer a este ET”, “Realmente valoro ser miembro de este ET”, “Mi ET esta comprometido con la estrategia de esta organización”. Para todas las mediciones se deberá revisar la fiabilidad de la escala y la factibilidad de agrupación de los resultados. 
Los CEO de las EC realizarán la medición del desempeño del equipo a  partir de seis ítems que corresponden al grado percibido del desempeño de su ET (Barrick et al., 2007). Un ejemplo de estos ítems son los siguientes: “los miembros de este ET cumple a satisfacción o exceden el cumplimiento de las metas de la organización” y “Este equipo cumple con sus actividades a tiempo” (Barrick et al., 2007). Se deberá medir la fiabilidad de la escala utilizada.
Finalmente, el desempeño del ET se debe medir a partir de una escala de puntuación de 1 a 5 que será diligenciada por  el líder del equipo. Las mediciones de está variable se deberán hacer al finalizar cada una de las etapas del proyecto que está desarrollando el ET.

CONCLUSIONES

La propuesta teórica que este artículo contiene puede contribuir considerablemente al entendimiento del funcionamiento interno de los ET de los proyectos de construcción. Esta propuesta proporciona um marco conceptual de referencia para desarrollar futuras investigaciones de carácter empírico. Estas investigaciones pueden brindar evidencia fiable que explique las relaciones que moldean el desempeño de ET.
Esta propuesta tiene dos limitaciones evidentes. Primero, es probable que no se hayan incluido variables en el modelo que tengan una influencia importante en el desempeño de los ET. Los autores consideran que las variables contempladas pueden explicar con un nivel de significancia alto las relaciones que proponen el modelo. No obstante, solo hasta la realización de investigaciones empíricas se conocerá qué otras variables se deben incluir. Segundo, no es explicito la postura académica frente a los beneficios reales de esta propuesta. Se ha preferido dejarla implícita para que quede de libre albedrío del lector tomar su beneficio tanto en el campo académico como en la práctica.
En este artículo se ha intentado proponer un modelo genérico para el estudio de ET de proyectos de construcción. Sin embargo, los autores son conscientes de las particularidades de cada proyecto. Estas pueden inducir cambios considerables respecto a la propuesta. Estará a juicio del investigador tomar como marco de referencia esta propuesta teórica, revisarla críticamente y perfeccionarla con beneficio último para el entendimiento de los ET, específicos del sector empresarial de la construcción.

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